Un presupuesto de reforma solo funciona si tiene una partida de imprevistos por encima del 15 %, un orden fijo de prioridades y una cifra asignada a los gastos de vivir durante la obra. La mayoría de los presupuestos no fallan por calcular mal la pintura, sino porque nunca planificaron esas tres cosas.
Fija la cifra en tres pasadas, no en una
Primera pasada: el total de la lista de deseos. Suma todo lo que quieres, en el tramo alto de cada rango, sin recortar nada. Esta cifra es el techo del proyecto tal como lo imaginas.
Segunda pasada: el total imprescindible. Deja solo lo que arregla algo roto o inseguro, más aquello de lo que depende vender o vivir en la casa. Suele ser el 40-60 % de la primera pasada.
Tercera pasada: el total financiable. Lo que puedes gastar de verdad, entre ahorros y la financiación con la que estés cómodo. Compáralo con la segunda pasada. Si lo financiable queda por debajo de lo imprescindible, el proyecto necesita fases, no recortar en colores de pintura.
A dónde va el dinero
| Categoría | Parte habitual del total | Notas |
|---|---|---|
| Mano de obra | 40-55 % | Sube mucho en cuanto entra fontanería o electricidad |
| Materiales | 25-35 % | Suelos y muebles de cocina dominan esta partida |
| Sanitarios, grifería y aparatos | 10-15 % | Grifos, iluminación, herrajes, electrodomésticos |
| Proyecto y licencias | 3-8 % | Se saltan en el bricolaje; obligatorias en lo estructural |
| Imprevistos | 15-25 % | No negociable, ver más abajo |
| Vivir durante la obra | 2-5 % | Trastero, comida fuera, lavandería, alquiler temporal |
La mano de obra es también la partida donde más se mueve el total según lo que hagas tú: pintar y montar muebles en kit puede salir de ahí; rehacer la instalación eléctrica o alicatar, no. Para tener una referencia por habitación antes de decidir, mira cuánto cuesta reformar una habitación.
La partida de imprevistos no es opcional
El fondo de imprevistos no es relleno: es la parte del presupuesto que paga lo que escondían las paredes. Una instalación eléctrica que resulta insuficiente. Una solera podrida bajo tres capas de linóleo viejo. Una viga que no está donde dicen los planos.
Calcula los imprevistos como porcentaje del total imprescindible, no de la lista de deseos, y guárdalos en una cuenta aparte que no mires hasta que algo salga mal. Si nada sale mal, se convierten en presupuesto para los deseos que recortaste en la segunda pasada.
El orden que protege el presupuesto
- Estructura e instalaciones primero. Cubierta, cimentación, fontanería, electricidad, aislamiento. Nada visible importa si esto falla.
- Cambios de distribución después. Mover un tabique o una puerta es lo más barato antes de que entren los acabados y se encarece de forma exponencial después.
- Acabados fijos en tercer lugar. Suelos, alicatados, muebles de cocina. Fijan la paleta a la que responde todo lo demás.
- Muebles y decoración al final. La categoría más barata y la más fácil de aplazar si el presupuesto llega justo. Cuánto cuesta amueblar un piso da cifras realistas por habitación para esta partida.
Hacerlo al revés es la forma más común de que un presupuesto de reforma reviente: la gente compra el sofá el primer mes y descubre el problema eléctrico el cuarto, sin dinero.
Un ejemplo resuelto: 35.000 € para renovar cocina y baño
| Partida | Importe |
|---|---|
| Cocina: muebles, encimera, electrodomésticos, fontanería | 16.000 € |
| Baño: alicatado, sanitarios, impermeabilización | 9.500 € |
| Actualización eléctrica (ambas estancias) | 2.800 € |
| Honorarios de proyecto | 1.200 € |
| Imprevistos (20 % de lo anterior) | 5.900 € |
| Vivir durante la obra (6 semanas) | 900 € |
| Total | 36.300 € |
Fíjate en que los imprevistos son la segunda partida más grande después de la propia cocina. Es lo normal, no una señal de mala planificación.
Por dónde se escapa el dinero sin que lo veas
- El alcance crece entre el presupuesto y el inicio. Los “ya que estamos” casi nunca se vuelven a presupuestar antes de aceptarse.
- Transporte e instalación que no aparecen en los presupuestos de proveedores, sobre todo en electrodomésticos grandes y encimeras de piedra.
- IVA aplicado de forma distinta en cada presupuesto, lo que hace que las comparaciones parezcan más ajustadas de lo que son.
- Saltarse una estimación de costes antes de decidir el look. Elegir un acabado antes de ponerle precio significa volver a decidir después, con prisa. Una foto de la habitación con la estimación de costes de Homie es la forma barata de saber lo que cuesta un look antes de comprometerte.
Para los cambios puramente estéticos, comprueba antes lo que cuesta pintar en la guía de cuánto cuesta reformar una habitación, porque suele salir más barato hacerlo aparte y al principio. Y si la cifra financiable se queda corta, decorar con poco dinero muestra lo que se consigue con 300-600 € sin tocar la obra.
Pruébalo
La Estimación de costes de Homie parte de una foto de tu habitación y devuelve un rango desglosado para el rediseño que genera, en las mismas categorías que la tabla de arriba. Pásala por varias opciones antes de cerrar el alcance, para que la segunda pasada de tu presupuesto se base en cifras reales y no en suposiciones. Prueba Homie con la habitación que más dudas te genere.